Banner
Banner
Suprimiendo emociones: ¡No quiero sentirme mal! Imprimir Correo electrónico
  • Escrito el 01 de Noviembre de 2010 por Enmanuel Vásquez
  • Visto 321 veces.


Desde pequeñitos nos enseñan que la felicidad y la risa son “buenas”, mientras que la tristeza y el llanto son “malos”. Y como también nos enseñaron a evitar lo malo, terminamos aprendiendo que la tristeza y el llanto son expresiones y sentimientos que debemos evitar. Sin embargo, este asunto de suprimir las emociones negativas puede, muy probablemente, traernos más mal que bien.

Cuando se sienten deprimidas por algún problema, algunas personas tienden a “callar” sus sentimientos y tratan de sustituirlos por otros más positivos. De esta manera, para olvidar sus sentimientos negativos podrían comerse un chocolate, hablar por teléfono, salir con unos amigos, beber alcohol hasta quedar ebrios, consumir drogas, entre muchas cosas más. Y es cierto: ¡Todas esas cosas pueden traer una felicidad temporal!

No obstante, cuando volvemos a estar solos, esos sentimientos negativos vuelven a aparecer; pero, esta vez, quizás con más fuerza. Y lo que es peor: si le damos larga al asunto, éste se puede unir a otros problemas más que vayan apareciendo. Lo que en un principio fue solamente un problema, luego puede convertirse en una caja de problemas acumulados, que no podemos soportar.

Por tal razón, se recomiendan dos cosas:

(1) Vive tu dolor y entiéndelo: es hora de que abandonemos la antigua creencia de que “sentirse mal está mal”. Si un día nos sentimos deprimidos porque alguna razón, vivamos ese dolor así como viviríamos la alegría… ¿Por qué? Porque todos nuestros sentimientos (tanto la tristeza como la alegría) nos alertan acerca de cómo estamos percibiendo la realidad. De manera más específica: cuando sentimos alegría, nuestro cuerpo nos está diciendo que las cosas que pasan a nuestro alrededor van justamente como queremos que vayan (por ej. cuando estamos charlando con nuestros amigos, haciendo chistes, etc.); asimismo, cuando sentimos tristeza, nuestro cuerpo nos está haciendo saber que la realidad no va de acuerdo a lo que esperamos (por ej. cuando sacamos una mala calificación en una asignatura, cuando un familiar tiene una enfermedad peligrosa, cuando el dinero no nos alcanza para pagar las deudas, etc.). Por tal motivo, no debemos de suprimir ninguna emoción, pues éstas podrían ser respuestas profilácticas a lo que nos sucede.

(2) Si puedes, resuelve el problema que te preocupa: luego de que hemos entendido nuestro sentimiento negativo, entonces empecemos a actuar para eliminar la situación que nos preocupa y no el sentimiento en sí… por supuesto, siempre que esté bajo nuestras manos el poder cambiar dicha situación. Pero no permitas que los problemas se te acumulen, sino todo lo contrario: Debemos tratar el problema justo en el momento en que se presente, porque es la acumulación de problemas lo que puede producir un gran malestar psicológico.

De esta manera, más que suprimir nuestras emociones negativas, debemos aprender a manejarlas. Y si no sabemos manejarlas, podemos buscar la ayuda de los profesionales de la psicología, quienes nos pueden enseñar nuevas formas de hacer frente a los problemas que se nos presentan en la vida diaria y a manejar nuestras emociones de la manera más correcta posible.

 

Fuente: http://psicoestudia.blogspot.com

Cinta---comenta


Valorar este articulo

(9 votos)

Últimos Artículos de David Emmanuel Vásquez